martes, 5 de agosto de 2014

Rasgos de mi personalidad



Aquí va una especie de lista que más o menos describe cómo soy:



  1. Amo los animales. Son seres sagrados para mí.
  2. Me encantar cantar, leer, escuchar música y escribir.
  3. Me gustan mucho los debates, siempre y cuando haya respeto y solidez en las argumentaciones.
  4. No tolero, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, la gente careta/hipócrita, intolerante/de mente cerrada/extremista, retrógrada, la arrogancia, la ignorancia y el sexismo, lo cual dentro del último se incluyen el hembrismo y machismo.
  5. Soy anti sexista, por lo tanto soy feminista y masculinista. La igualdad de género ante todo.
  6. Me repugna el humor negro. No me causa ninguna gracia.
  7. Solía ser católica devota hace un par de años, pero ahora me considero panteísta (cabe destacar que no es una religión, sino más bien una corriente filosófica).
  8. Tengo una fascinación obsesiva por la serie Los Simpsons. Yo voy a tener 80 años y los voy a seguir mirando con la misma pasión. Eso sí: solo los capítulos clásicos.
  9. Aborrezco la injusticia, me da un sentimiento de impotencia que me pone muy nerviosa, donde siempre trato de defender a lxs demás.
  10. Tengo carácter muy fuerte. Quédense tranquilxs porque no soy ninguna loca (?
  11. Mi sueño es publicar libros y viajar por el mundo.
  12. Europa y Asia Oriental tienen los países a los que me gustaría visitar, en especial Italia, Escocia, Irlanda, Alemania, los países escandinavos, los de orígenes urálicos, eslavos y bálticos. Me atraen Japón y Corea del Sur, son dos culturas muy interesantes.
  13. El Señor de los Anillos es inigualable. A Tolkien le haría un monumento. Quiero visitar Nueva Zelanda.
  14. No entiendo nada de moda; soy pésima haciendo trenzas. No me considero muy "femenina".
  15. Encuentro mucho deleite en la criminología, aunque nunca me dedicaría a eso.
  16. Puede que haya una chance de estudiar Derecho o Turismo y Hotelería.
  17. Con respecto al segundo punto, me gusta leer literatura europea prácticamente, no hallo pasión por la latina. Si es literatura clásica o contemporánea, mejor. El rock, metal y sus derivados son una gran parte de mi vida. Aguante el manga y el anime.
  18. No dejo que los comentarios destructivos me afecten, pero al mismo tiempo soy un poco sensible a las críticas.
  19. Soy trilingüe: español, inglés e italiano. Ahora estoy aprendiendo sueco.
  20. Anhelo cambiar el mundo, no importa de qué modo y cuánto, solamente quiero aportar.
Bueno, gente, creo que es todo. Lo resumí bastante, jaja. ¿Hay algún punto en el que coincidan conmigo? ¡Que tengan un excelente día!

La Cosa entre los matorrales

                              Capítulo II



              En mi aposento creo me gustaba sentarme en el piso, admirando cómo las llamas del fuego de la chimenea estaban en pleno movimiento; o me parece que era estar recostado mirando el techo, y no sé si había un gato marrón - ¿marrón?, tengo el presentimiento de que era blanco o negro - acurrucado a mi lado.

               ¡NO ESTOY LOCO! ¡No lo estoy! ¡No lo estoy! ¡No lo estoy! ¡No lo estoy! ¡NO LO ESTOY! Yo sé lo que era esa Cosa..., esa Cosa existe, y no para de acecharme; no me va a dejar nunca en paz. Ellos no lo entienden. Yo sé que la Cosa está aquí mirándome, burlándose de mí con esa sonrisa grotesca, atormentándome, penetrando en mis más profundos pensamientos y tratando de retorcer mi cordura. 

          Estas cuatros paredes me están matando por dentro. Quiero salir. ¡Quiero salir! Déjenme salir, se los suplico.

           A veces encuentro pelos en mis manos. Gran parte de mi cabellos los veo como atorados o estancados entre mis uñas; de vez en cuando, cuando me toco la cabeza, puedo sentir partes en donde puedo acariciar mi cuero cabelludo, después mi pelo, nuevamente cuero cabelludo, a continuación más pelo y así sucesivamente. 

           Todavía quedaron marcas en mi cuerpo. No es que las pueda ver con total claridad, pero lo sé porque cuando deslizo mis manos, puedo notar la aspereza en esas cicatrices. Hay por momentos en que no vuelvo a recordar absolutamente nada y de repente estoy sentado con mis rodillas al pecho y mi espalda contra un rincón de la pared, descubriendo que hay sangre manchando mis dedos y vestimenta acarreando un dolor insoportable en mis brazos. 

            Son esas situaciones en donde aparece la Cosa. Se quiere mofar de mí. Les dije repetidamente que la alejaran de mí, que ya no aguantaba su risita estrepitosa y sombría, la manera en que me provocaba con esa maldita voz aguda pero gutural cuando me susurraba en el oído; siempre que trataba de ignorar sus horripilantes sonidos, la Cosa se desplazaba y se ponía opuesta a mí, se acercaba silenciosa y lentamente a mi rostro mientras sonría de oreja de oreja, dejando entrever con sus labios morados y escamados esos dientes filosos, desiguales y amarillentos, con olor a putrefacto, apoyando sus huesudas y arrugadas manos en mis rodillas y bisbiseando con su irritante siseo repetidamente el regocijo que sentía al verme en mi desdichada soledad. Suele ocurrir que en ese tipo de ocasiones en las que logro tratarla con indiferencia, en la misma posición, la Cosa se aproxima todavía más para luego retorcer su cabeza en un giro completo causando que el ruido de su cuello me haga estremecer. 

        Sin embargo, lo que más me aterroriza es ver sus inmensos ojos en su cicatrizada y desastrada cara: son como cuencas muy grandes en donde por poco sus órbitas salen; el pequeño destello que sale cercano a sus pupilas es como un blanco un tanto percudido y su esclerótica es lo más blancuzco que he visto comparado con el negro con ligeras rayas rojas de su iris. Esa mirada siniestra tiene la capacidad de atravesarte, hallar lo que más te debilita emocionalmente y tergiversar tu racionalidad hasta llevarte al borde de la desesperación.

          
           

        Bueno, gente, este ha sido el capítulo dos. Si alguno/a tiene una crítica o algo parecido, escríbanme. Si les gustó, háganme saber en los comentarios y compartan. Tengo cuenta de Twitter también. ¡Nos vemos! ¡Que tengan un excelente día!

lunes, 4 de agosto de 2014

La Cosa entre los matorrales

Capítulo I


Hacía tanto frío que estaba temblando, a pesar de las prendas de vestir que llevaba puestas...

La manera en que solía ver las cosas en ese momento ya nunca… ya nunca…

Siento que mis memorias se desvanecen. Incluso he olvidado mi propio nombre. Los recuerdos de aquel latifundio en el que yo acostumbraba administrar y contemplar en días de soledad, se han estado volviendo cada vez más borrosos; hasta la brisa que alguna vez silbaba un amanecer bello y vivo se está yendo.

Todos los acontecimientos, mi pasado, mis acciones, ya no están en mi cabeza. Mis esfuerzos por recuperarlos (antes de ese momento) han sido en vano. La excepción ha sido mi escape; eso sí que aún está en mi mente: el contacto de mis pies con el lodo, los rasguños de las ramas contra mi torso y hombros, y los matorrales – los cuales aparecieron después la cruel sequía que terminó acabando con mi sustento – rozando mis extremidades inferiores. “No mires atrás, pierdes velocidad; no mires atrás, no mires atrás”, fue lo que me repetía constantemente en mi cabeza al huir de…, de…, de la... Cosa.



Bueno, gente, este ha sido el capítulo uno de uno de mis relatos cortos. Este es de terror, por si no lo han notado. Si alguno/a tiene una crítica o algo parecido, escríbanme. Si les gustó este pequeño texto, háganme saber. ¡Nos vemos!

A qué me refiero con Relatos Propios




En la sección “Relatos propios”, mi intención es publicar algunos de los cuentos escritos por mí, bah… ¿de qué estoy hablando?, en realidad, para ser más específica, estaré "posteando" todo tipo de cosas, como por ejemplo, artículos que había escrito años atrás, breves sinopsis de mis novelas y, ahora que lo pienso, puede que haya una remota posibilidad de que escriba y/o traduzca mis ensayos y otros escritos en inglés.

Si alguien quiere que le añada alguna idea, compartan su punto de vista. Soy de las que tienen mente abierta.


¡Que tengan un excelente día!

domingo, 3 de agosto de 2014

¡Emprendamos este viaje!

El inicio de algo incierto


Como solía decir mi mamá cuando era más chica: ¡"Buen día", le dijo el zorro a la tía! Lo comento porque faltan exactamente 12 minutos para las 12 del mediodía. Hoy es domingo tres de agosto del año 2014 y estoy aquí, en mi cuarto, escribiendo en la notebook y preguntándome qué debería hacer, si introducirme brevemente o con lujo de detalles.

Ahora que lo pienso, optaré por la opción primera. Seré concisa:
  • soy Nita, no daré mi nombre real. Prefiero preservar mi identidad en pleno anonimato;
  • solo diré que tengo 17 años y 2014 es mi último año de secundario;
  • escribiré básicamente reseñas de novelas, películas y - si es que tengo tiempo -, publicaré algunas de mis historias o partes de ellas;
  • no estoy muy segura, pero tal vez quiera compartir a su vez reflexiones sacadas de mi cabeza y armar debates y poner en conocimientos mis gustos musicales.
Amo leer, es como si se hubiese vuelto una parte de mí. Suelo ser muy crítica, siempre basándome en el análisis de los personajes, redacción y narración del libro, argumento, desenlace, presencia de clichés, etc. Las películas no son excepción, es más, para calificarlas, lo que hago usualmente es bifurcarlas principalmente en dos condiciones: una sería la adaptación, claro que esto depende de si está basada en un libro, manga, o lo que fuere; por otro lado, se la va a juzgar en su sentido de película misma... ¿qué quiere decir esto?, significa que se la criticará según su producción, actuación, guión, banda sonora, etc.

Si alguno/a de ustedes tiene otro criterio, avísenme, me interesan sus opiniones.

En lo que refiere a la escritura, me gusta expresar mis ideas por escrito. Tengo la opinión de que las palabras puestas en papel trascienden en la historia, sin importar su contenido. Uno de mis sueños sería que publicasen un libro mío; es una gran meta por cumplir. Ninguno de mis relatos ha salido a la luz, ergo es de mi pensar que quizás, puedas ayudarme cuáles errores han de ser mejorados.

Lo que busco - y espero encontrar - es compartir mis locas acciones con el mundo, aunque sea sentada desde una computadora.

Gracias por leerme, sería un gran placer conocer algún día a aquel o aquella que me esté leyendo.

      ¡Que tengas un excelente día y haz que valga la pena cada segundo! Les dejaré una canción que es de mis favoritas: